jueves, 26 de junio de 2008

Cómo olvidar....

Recordar... es algo que duele. Olvidar... es algo que cuesta. Pero si ambas cosas se ven mezcladas en la difícil tarea de recordarte y saber que tengo que olvidarte, surge el dolor y la oscuridad en mi mirada. Vaya donde vaya, tu recuerdo viene conmigo. Haga lo que haga, noto tus labios junto a los míos. Mire donde mire, sólo te veo a ti. Y piense lo que piense, tu imagen es lo único que permanece en mi mente. Siempre que pienso, me acuerdo de tu perfume, esa hermosa fragancia que inundaba mis pensamientos cada vez que te tenía cerca, y que ahora sólo me recuerda que ya no volveré a tener tus abrazos y que tus besos ya no me pertenecerán. Que te has ido cuando más te necesitaba y que has desaparecido con la misma facilidad y rapidez con la que llegaste a mi vida. Y ese es el recuerdo que más me duele, y a la vez, uno de los que más me gusta. Que llegaste a mi vida por casualidad, un golpe de suerte, un giro inesperado, una aparición hermosa. Nunca me había sentido tan feliz como cuando estaba contigo... nunca había recibido el mismo calor que yo daba, el mismo amor que yo daba, las caricias, los besos, las miradas... pero todo se esfuma cuando recuerdo que ya no estás. Cuando recuerdo tus besos, el bocado mas divino y prohibido de cuantos he probado, lo más bonito, lo más extraordinario y maravilloso... y ya no son para mí.
Cómo olvidar tu tacto, el sentirte tan cerca que pueda saber lo que piensas, el notar tu respiración cerca de mi cuello y tu perfume conquistando todos mis sentidos. Cómo olvidar tus ojos, clavándose en los míos, y adivinando misteriosamente cada cosa que por mi mente pasaba en aquel momento. Mirándome y sabiendo los dos que estábamos pensando lo mismo, que queríamos exactamente lo mismo, y que lo único que necesitábamos era acercarnos un par de centímetros más... y sentirlo todo. Tú, mirándome, con esas luces bohémicas y apasionadas que me lo decían todo sin decirme nada.
Y tu boca, que sin articular palabras se clavaba en lo más profundo de mi alma y que le daba mil vueltas a todo lo demás... Cómo olvidar. Aquel mágico tesoro que desentrañaba lo más mágico y los secretos más misteriosos del mundo. En aquel momento, todo era insignificante... todo salvo tú y yo...
Tus manos, tus brazos aferrando mi cuerpo, acariciándome y acariciando a la vez mi pelo, enredándolo tn tus dedos y cubriéndome de un calor que sólo tu sabes dar... Ni siquiera pude decirte que te quería mirándote a los ojos, que me moría por ti cada segundo que no estaba contigo y que te necesitaba más que a nada en este mundo... No te imaginas cómo me arrepiento de haber hecho las cosas así, de no haber escuchado las voces ajenas que a gritos me decían que tu amor no era más que pasajero, de no haber hecho las cosas como debería haberlas hecho para seguir teniéndote a mi lado... no te imaginas cómo sigo pensando en ti. Y a pesar de todo esto, daba lo que fuera con tal de vivirlo otra vez y saber, sentir, sólo por un instante, que eres solamente mío y que lo que tú me dabas a mí no lo compartías con nadie más, sólo tú y yo... tú y yo juntos... TE NECESITO.

No hay comentarios: